Manos a la olla
Feliz cuando tú cocinas. El mandil no se lo quita ni para dormir.
La cara de Yummster
Nació de juntar «yummy» y «monster»: un monstruito de plastilina con forma de huevo, siempre con algo de hambre, que le pone cara a tu cocina.
Sus facetas
Yummsterio aparece en la app según el momento: cuando cocinas, cuando buscas, cuando algo falta. Estos son algunos de sus estados favoritos.
Manos a la olla
Feliz cuando tú cocinas. El mandil no se lo quita ni para dormir.
El del súper
Lee la lista de compras con sus lentes de abuelito. No olvida nada.
El antojo
Se le antoja todo lo que cocinas. Todo.
El pensador
Aparece cuando la despensa está vacía y hay que planear.
El curioso
Se pregunta qué se te antoja hoy. Casi siempre le atina.
El parrillero
Para él, los domingos de asado son sagrados.
Lo prometemos desde el diseño: Yummsterio no usa rachas, no finge hambre, no se pone triste si no abres la app y jamás te hace sentir culpable. Celebra cuando cocinas, se emociona con tus cambios y aparece solo cuando lo invitas. Tu cocina ya tiene suficiente presión; tu app no debería sumarle.
Lo que sigue
Sin fechas prometidas y sin humo. Así se ve el futuro que estamos construyendo, en el orden en que lo estamos pensando.
Queremos que, mientras más cocines y califiques, mejor entienda tu sazón: sugerencias que se acomoden a tu gusto real, no al promedio de otras personas.
Cuando un ingrediente se acabe, queremos ayudarte a conseguirlo sin complicarte la vida. Sin anuncios: ayuda en el momento justo.
Yummsterio como avatar de tu sazón: refleja lo que cocinas, celebra tus logros y recuerda tus variaciones. Siempre por invitación, nunca por presión.
Porciones que se escalan y pasos que se regeneran cuando cambias algo importante. Esta todavía la estamos amasando.
Únete a la lista de espera y sé de las primeras personas en cocinar con él.
Unirme a la lista de espera